NUESTRA HISTORIA

ILMARINE

Ilmarine, gran maestro artesano reconocido por su experiencia y excelencia, fue encargado de fraguar el Sampo por Väinämöinen.

En el primer día, Ilmarinen miró en el interior de las llamas y vio que el metal había tomado la forma de una ballesta, con un arco de oro. Pero el arco escondía un espíritu malvado en su interior, así que Ilmarinen decidió, sobre la marcha, romperlo y arrojarlo nuevamente los pedazos del arma, dentro del fuego.

Al segundo día, apareció una nave de metal en el fuego. Aunque era un objeto bello para conservar incitaba al sabio a la guerra; por eso Ilmarinen nuevamente lo rompió en pedazos, volviendo, una vez más, a atizar la fragua con ellos.

El tercer día, emergió una vaca de metal, con los cuernos de oro y el sol y las estrellas en la frente. La novilla mágica tenía mal humor, de tal manera que Ilmarinen una vez más la destruyó y derretió sus pedazos en la forja.

Al cuarto día, surgió un arado de oro de la fragua, con un rastrillo dorado. Pero también venía dañado, porque araba sobre campos plantados y praderas labradas. En la desesperación, Ilmarinen destruyó, una vez más, su creación.

EL SAMPO

Ilmarine, gran maestro artesano reconocido por su experiencia y excelencia, fue encargado de fraguar el Sampo por Väinämöinen.

En el primer día, Ilmarinen miró en el interior de las llamas y vio que el metal había tomado la forma de una ballesta, con un arco de oro. Pero el arco escondía un espíritu malvado en su interior, así que Ilmarinen decidió, sobre la marcha, romperlo y arrojarlo nuevamente los pedazos del arma, dentro del fuego.

Al segundo día, apareció una nave de metal en el fuego. Aunque era un objeto bello para conservar incitaba al sabio a la guerra; por eso Ilmarinen nuevamente lo rompió en pedazos, volviendo, una vez más, a atizar la fragua con ellos.

El tercer día, emergió una vaca de metal, con los cuernos de oro y el sol y las estrellas en la frente. La novilla mágica tenía mal humor, de tal manera que Ilmarinen una vez más la destruyó y derretió sus pedazos en la forja.

Al cuarto día, surgió un arado de oro de la fragua, con un rastrillo dorado. Pero también venía dañado, porque araba sobre campos plantados y praderas labradas. En la desesperación, Ilmarinen destruyó, una vez más, su creación.

MAINONTA STUDIOS

Indignado por la falta de resultados, decidió finalmente proferir conjuros a los cuatro vientos, para aventar las llamas. Los vientos soplaron durante tres días, hasta que al fin surgió el Sampo, en forma de un molino mágico que producía granos, sal y oro.


Sampo se constituía como un tipo de molino mágico maravilloso que no sólo era capaz de producir grano, sino que de él también salían sal y oro. Su apariencia se conformaba a semejanza de lo que sería la bóveda celestial, ya que también él estaba cubierto de estrellas.


Väinämöinen, empuñando una espada, robó el precioso artefacto Sampo de la bruja malvada Louhi, y ella, después de haber tomado la forma de un pájaro gigante, Trató de recuperarlo. La lucha por el Sampo supuso un incesante combate por el alma de Finlandia donde el ganador obtendría la grandeza y gloria eterna.